Lo increíblemente bueno de perder clientes

Se me llena el cuerpo de pelusilla tan solo de escribir este título, -¿en serio?, ¿te estás volviendo loca, Liana?-

A mí nada más se me ocurre decir que es bueno perder clientes, pero lo pienso dos veces y le doy mil vueltas y sí, a veces sí que es bueno o más bien buenísimo deshacernos de clientes tóxicos para nuestra empresa, hoy te lo explico.

Lo normal es encontrarnos cientos de artículos que nos explican ¿cómo fidelizar clientes?, ¿cómo evitar perder clientes?, ¿cómo hacer que lleguen a ti los mejores clientes? Y estoy de acuerdo con muchos de estos tópicos. Pero es importante saber la esencia: el cliente.

Dame un momento para explicarme.

No todo el que te compre es tu cliente

Cualquiera que compre tu producto no es necesariamente tu cliente ideal, para nada. Llegarán a ti personas que necesiten tus servicios pero por X o por Y puede que:

  • no quieran pagar lo que pides por tus productos.
  • siempre tengan pegas y sean incapaces de ofrecerte toda la información para que puedas cumplir con los plazos.
  • te hagan perder tiempo y termines empleando 20 horas en proyectos que pudiste haber terminado en 8.
  • etc…

Y como estas razones otras miles que no definen la persona o empresa sobre la cual verdaderamente debes enfocarte.

¿Qué nos hace dar el sí? El miedo a perder una venta, o un lead, o alguien que por alguna razón equívoca (nuestra o suya) llegó a tu web/local para comprarte (metafóricamente hablando).

Realmente es un error de concepto

Crees, y yo también lo he creído, que cualquiera que compre tu producto ya es tu cliente, y nada más alejado de eso. Es importante en el branding de tu marca dejar bien claro quién es la persona o empresa a la que diriges tus servicios o productos. Y este ¿quién? por definición debe recoger su aspecto personal, intereses, modos de expresarse, etc. Es un conocimiento bien cercano de la personalidad y predisposición hacia ti o tu propia empresa.

Y esto se aplica muchísimo al área de servicios, de diseño por ejemplo.

¿Me explico?

Creo que te lo haré más fácil.

¿Nunca has pasado por la situación de estar arando un proyecto interminable que ya más que beneficios te reporta gastos, porque inviertes demasiado tiempo o recursos a cambio de muy poca recompensa? Económica sí, porque al final tu servicio o producto, tiene un precio.

Yo estoy convencida de que sí, es el caso de ponerle precios bajos a un trabajo de mucho valor en calidad y horas.

Cuando te enfrentas a situaciones como estas, créeme, estás delante de un NO-cliente. Y tienes que echarle a un lado, no a ese en específico, sino a todo al que se le asemeje. Entiende que pierdes el tiempo que podrías disponer para encontrar mejores clientes dispuestos a pagar por tu trabajo lo que mereces, o simplemente, lo que realmente vale.

Pierdes el tiempo, o la posibilidad, de enfrentarte a la búsqueda activa y acertada de aquellos hacia los que realmente quieres enfocar tus servicios.

Ahora sí me parece que nos vamos entendiendo 😉

Es enriquecedor decir que no, ¿pero cómo lo hago?

Cuando dices que no, no estás cerrándote puertas, al contrario, te estás dejando espacio para lograr que lleguen a ti aquellos para los cuales has diseñado tu empresa, tu imperio.

No te sientas mal. Aprende a hacerlo correctamente, esta es la clave. ¿Un ejemplo?

“Muchísimas gracias por contar conmigo para este trabajo, pero en este momento no podemos dedicarle el tiempo que se merece su proyecto de modo que le recomendaría a… (si existiese)”

Esta es una manera. No te disculpes, tu no has hecho nada malo. Todo lo contrario, estás trabajando en favor de ambos, tuyo como empresa y de este “cliente” para que encuentre alguien que resuelva su inquietud con los requisitos que pide. Este es el caso.

Ahora cuéntame tu.

¿Alguna vez has perdido a un cliente que más que nada sentías que te hacía perder el tiempo?

¿Sientes que alguno de tus clientes actuales te roba muchas horas que podrías dedicarle a otros proyectos como el propio crecimiento de tu empresa?

¿Cuando llegan a ti solicitando un producto o servicio, siempre dices que sí sin pensar en las consecuencias?

Espero tus comentarios, gracias y ¡felices fiestas!

Un gran abrazo,

Liana

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Liana Rosa Alonso González
Trabajo para aumentar el valor de las marcas con empresas que quieren conseguir más y mejores clientes aportándoles diferenciación. Mi objetivo en Dkambio es que llegues a tus clientes con una imagen que les convenza y que evidencie tus fortalezas. ¿Quieres trabajar con nosotros? Aquí están nuestros servicios.
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Showing 2 comments
  • Laura
    Reply

    Hola Liana

    Así es, es mejor perder un cliente que no conviene al negocio que trabajar con él simplemente para facturar ese mes. Es importante tener claro desde el inicio los objetivos de nuestro negocio y nuestro cliente ideal para saber de antemano en qué proyectos nos vamos a involucrar y en cuales no y en estos últimos rechazar elegantemente la oferta y recomendar a otro colega u otra alternativa de mercado que le convenga más para su negocio.

    ¡Espero que no tengas que decir que no a demasiados proyectos este año, o sí, pero que sea por sobrecarga de trabajo ;)! Un abrazo

    • Liana Rosa Alonso González
      Reply

      Hola Laura, esta es una técnica que se aprende haciéndola, es inevitable. Te deseo también lo mejor para este año y muchos “sí” a nuevos y buenos proyectos.
      Un abrazo para ti también 😉

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